NOROÑA, CONDE DE (GASPAR MARIA DE NAVA ÁLVAREZ DE LAS ASTURIAS)

Nació el 6 de mayo de 1760 en Castellón de la Plana, en donde su padre, Gaspar de Nava Alvarez de Noroña, coronel de Caballería de Bravante, ocupaba el cargo de gobernador político y militar (del 22 de marzo de 1760 al 15 de mayo de 1763); su madre fue doña Maria Ignacia Alcega y Cruzat. El 12 de noviembre de 1766 entra como paje del Rey, ascendiendo a capitán de Dragones de Lusitania el 25 de diciembre de 1777. Se halló en el sitio y bloqueo de Gibraltar desde el 10 de agosto de 1779 hasta fin de diciembre de 1782, ofreciéndose voluntario para la batería flotante Paula 1º, mandada por el capitán Cayetano de Lángara, en el ataque de los días 13 y 14 de septiembre de 1782. El 1º de enero de 1783 logra el grado de teniente coronel. Del 1º de abril de 1785 al 12 de noviembre de 1788 estuvo dedicado a la persecución de contrabandistas y malhechores a las órdenes del coronel Juan Ortiz. El 27 de abril de 1790 alcanza el empleo de capitán de Granaderos y el 27 de marzo de 1792 el de sargento mayor. Desde el 26 de abril de 1793 pasa al Ejército del Rosellón, asistiendo a la batalla de Masdeu el 19 de mayo y siendo segundo comandante del cuerpo de descubiertas desde el 2 de junio hasta el 21 de agosto, destacando el 26 de junio cuando con 80 jinetes desalojó a 400 infantes y otros tantos jinetes, haciendo cuatro prisioneros personalmente. El 10 de octubre logró el grado de coronel y el 12 hubo de dejar el Rosellón por encontrarse enfermo, hasta que el 13 de diciembre tomó el mando del tercer escuadrón del Lusitania. El 3 de abril de 1794 pasó al Ejército de Aragón, haciéndose cargo del cantón de Viella desde el 28 de agosto hasta el 28 de octubre. El 28 de febrero de 1795 ascendió a teniente coronel y el 3 de marzo pasó al Ejército de Navarra, en el que se mantuvo hasta el 8 de septiembre, cuando se firmó la paz; el 4 de este mismo mes había conseguido el grado de brigadier. Después de servir durante casi veintidós años en Dragones de Lusitania, el 27 de noviembre de 1799 fue nombrado coronel del regimiento de Caballería de la Reina, pero a los cinco días una Real Orden lo designaba Ministro Extraordinario y Plenipotenciario ante la República Helvética y por otra de 5 de abril de 1802 pasó con igual destino “ a la inmediación del Emperador de todas las Rusias”. A petición de Napoleón Bonaparte, fue cesado en este último cargo el 10 de septiembre de 1807, prohibiéndosele regresar a España, por lo que marchó a Viena, a donde llegó a principios de marzo de 1808. Tras reunir algún dinero, embarcó en Trieste el 12 de noviembre camino de Cartagena, que alcanzó el 17 de enero siguiente, aunque tuvo que pasar por Malta para evitar a los franceses. Se presentó en Sevilla a la Junta Central, que le ascendió el 17 de marzo a mariscal de campo y le nombró 2º comandante general del Reino y Ejército de Galicia y presidente de su Real Audiencia; salió de Cádiz el 13 de mayo con una fragata y un convoy, en los que llevaba 29 oficiales, 110 soldados, 2040 fusiles y numerosos pertrechos, desembarcando en Vigo el día 26. Dos días después tomó posesión en Santiago del mando de la División del Miño, que hasta esa fecha mandaba el brigadier Martín de la Carrera, y se retiró el 31 por la noche a Pontevedra, cubriendo el flanco del Ejército del marqués de la Romana, que se retiraba del Lugo a Orense. El 5 de junio salió en busca del enemigo hasta Caldas del rey, con lo que logró detenerlo en Padrón y dio tiempo a que llegaran de Vigo y Redondela las barcas que debían componer el puente volante para pasar el río en el destrozado puente San Payo.



Monumento a los héroes de la batalla en Pontevedra


El 6 contramarchó, pasó el río y se colocó detrás, siendo atacado el 7 y 8 por el mariscal Ney con 8000 infantes y 17 piezas de Artillería, a los que se opuso con 2000 infantes, 11 piezas de Artillería y 3 cañoneras. Logró rechazarlos, a costa de menos de cien bajas propias, mientras que les provocó más de mil doscientas, obligándoles a retirarse de La Coruña el 22 y de Lugo el 25. A todos los participantes en esta acción les fue concedido un escudo de distinción. El 29 pudo ocupar La Coruña y el 3 de julio hizo lo propio el brigadier Carrera con El Ferrol. El 5 de agosto fue nombrado comandante general del Ejército y Reino de Galicia y el 10 de noviembre ascendió a teniente general. El 11 de diciembre de 1810 fue designado comandante general interino del Real Cuerpo de Ingenieros y, el 8 de abril de 1811, gobernador militar y político de la plaza de Cádiz, subdelegado de Rentas e intendente de su provincia marítima, desde donde, a los dos meses y esta vez con carácter titular, tomó posesión de la comandancia general del real Cuerpo de Ingenieros. Dieciséis meses después, tras la marcha de los franceses de Cádiz, fue destinado al Consejo de Oficiales Generales, sito en el Puerto de Santa María, para la purificación de los oficiales del Ejército, permaneciendo allí hasta junio de 1814, en que pasó a Madrid a la Junta de Revalidación de empleos y grados militares y a la Consultiva de Grados Superiores.

Estaba en posesión de las Grandes Cruces de San Fernando y San Hermenegildo, la primera por acción heroica y la segunda por su constancia en el servicio. Falleció en Madrid el 9 de diciembre de 1816.

Entre los actos del servicio militar, compuso dos comedias en prosa y una tragedia en verso, tituladas El hombre marcial, El cortejo enredador y Mudarra González. Con motivo de la desgraciada muerte del coronel José Cadalso, por un casco de granada, ocurrida a su lado en la batería de San Martín el 28 de febrero de 1782, compuso una Elegía, en la que cantó los méritos literarios de aquel patricio y enumeró sus servicios a la patria y sus singulares condiciones de carácter. También escribió una Oda con este mismo motivo. Durante su estancia en el extranjero aprovechó para perfeccionar sus estudios de las lenguas francesa, inglesa e italiana. La guerra le facilitó el conocimiento y estudio de casi toda nuestra Península, enviando sus apuntes a su amigo don José Vicente Marde y Borrás, con el cual estuvo en correspondencia hasta su fallecimiento.




Sendos poemas A la batalla de Trullás (en 1793, con el general Ricardos sobre Dagobert) y A la paz entre España y Francia (en 1795), están dedicados a las campañas del Rosellón. Dejó entre sus obras, además de las citadas, Poesías del conde de Noroña (2 volúmenes en 8º, Madrid, Vega y Compañía, 1799); entre ellas está su conocida Oda a la paz entre España y Francia, otra a la muerte y el poema heroico-burlesco La Quicaida; La Omniada, poema en 12 cantos (2 t., Madrid), cuyo asunto es la separación de la monarquía árabe-española de la dominación de los califas de Oriente en el reinado de Abderrhamán; Análisis del poema del padre Ojeda titulado La Cristiada, obra poco conocida, rara y mirada con el mayor aprecio por los eruditos extranjeros, y varias Poesías árabes traducidas del inglés. Otras obras suyas son: Odas al coronel del regimiento de la Posma (1807), Poesías asiáticas (París, 1833). Su obra como poeta ha sido revalorizada por la crítica moderna.

Hoja de Servicios del Archivo General Militar de Segovia

NOROÑA, CONDE DE (1997), Antología Poética, Edición de Santiago Fortuño Llorens, Madrid.

FORTUÑO LLORENS, SANTIAGO (1994), “El Conde de Noroña (1760-1815)”, en Castelló Festa Plena, Castellón de la Plana, pp. 99-102.

ENCICLOPEDIA UNIVERSAL ILUSTRADA EUROPEO-AMERICANA, Espasa-Calpe, Madrid, 1988.

JULIÁ MARTÍNEZ. EDUARDO (1958), “Un escritor castellonense visto por Menéndez y Pelayo”, en Boletín de la Sociedad Castellonense de Cultura, Tomo XXXIV, enero-marzo, Castellón de la Plana.

SÁNCHEZ ADELL, JOSE, DIAZ MANTECA, EUGENIO, OLUCHA MONTINS, FERNANDO y PASCUAL MAS, FRANCISCO (1997), Personajes ilustres castellonenses. Diccionario biográfico de la provincia de Castellón, Castellón de la Plana, p. 66

BALBAS, JUAN A. (1883), Castellonenses ilustres. Apuntes biográficos, Castellón, p. 123.

SARTHOU CARRERES, CARLOS (1913), Geografía General del Reino de Valencia. Provincia de Castellón, Barcelona, p. 401.

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